Optimistic Democracy
GenLayer se basa en un mecanismo de consenso que no se parece a nada de lo que ha usado una blockchain hasta ahora. En lugar de competir por resolver un rompecabezas, los validadores usan su capacidad de razonar para evaluar una afirmación.
En la primera ronda se sortean siempre exactamente 5 validadores entre todos los de la red. Uno de ellos, el líder, ejecuta el Intelligent Contract y propone una respuesta. Los demás la vuelven a evaluar de forma independiente según el Principio de Equivalencia. Si más del 50 % está de acuerdo, la respuesta se acepta de forma optimista y pasa a ser definitiva en minutos.
Si alguien la impugna durante el plazo de apelación, el caso escala: cada ronda de apelación amplía el conjunto de validadores a 2n+1, de modo que 5 pasan a ser 11, luego 23, luego 47, y así sucesivamente. El conjunto casi se duplica en cada ronda y surgen puntos de Schelling, porque los incentivos del staking atraen a los validadores hacia la verdad y hacen del acuerdo honesto el camino más rentable. En el peor caso, que es poco frecuente, la escalada llega hasta el máximo de unos 1000 validadores (en la práctica, todos los validadores activos). Lo habitual es que la respuesta sea definitiva en unos 30 minutos; una escalada completa hasta el conjunto máximo tarda unas tres horas.
